El cannabis entró con fuerza en España a finales de los noventa, con la apertura del primer grupo de grow shops del país en 1998. Desde entonces, y hasta convertirse en el mayor productor mundial de semillas feminizadas, España ha recorrido casi treinta años de historia. Merece la pena repasarla, porque explica algo muy concreto: por qué un banco español como Trikoma Seeds puede vender semillas de la misma calidad a un precio más bajo que los bancos pioneros.
Los primeros grow shops y la llegada de la genética neerlandesa
El primer grupo de grow shops de España abrió sus puertas en 1998, y con él entró de lleno la cultura del autocultivo en el país. En aquellos años el mercado miraba casi por completo hacia los Países Bajos: eran los bancos neerlandeses —Sensi Seeds, Dutch Passion, Paradise Seeds, Serious Seeds, entre otros— quienes marcaban la genética de referencia, sobre todo en semillas regulares.
Dutch Passion y las primeras feminizadas: pioneras, pero caras
Dutch Passion fue el primer banco neerlandés en desarrollar semillas feminizadas. Fueron pioneros, sin duda, pero la técnica de la época todavía daba problemas: era habitual que saliera un porcentaje alto de plantas hermafroditas. A eso se sumaba el precio: eran semillas muy caras, al alcance de pocos bolsillos. Hoy en día, en cambio, sus semillas feminizadas son de alta calidad, con un hermafroditismo escaso o nulo. Lo mismo puede decirse de Sensi Seeds, Paradise Seeds o Serious Seeds: siguen siendo bancos de referencia en el sector.
2005: la generación de bancos españoles que cambia las reglas
A partir de 2005 empiezan a aparecer los primeros bancos españoles de semillas feminizadas —entre ellos Dinafem, Sweet Seeds y Pyramid Seeds—, y cambian el planteamiento en dos sentidos. Primero, en calidad y precio: entran con semillas feminizadas a la altura de las neerlandesas pero mucho más asequibles. Segundo, en formato: frente a los packs de 10 y 15 semillas de los bancos pioneros, presentan packs pequeños de 3 y 5 unidades, mucho más accesibles para cultivadores particulares.
Esa nueva generación no partió de cero: se apoyó en las bases y madres genéticas de los bancos neerlandeses pioneros —los mismos Sensi Seeds, Dutch Passion, Paradise Seeds o Serious Seeds— para desarrollar sus propias líneas.
España, hoy el mayor productor mundial de semillas feminizadas
Desde entonces hasta hoy, España se ha convertido en el mayor productor mundial de semillas feminizadas. Los bancos españoles abastecen a cultivadores y tiendas de todo el mundo, siempre trabajando con genética propia: seleccionan, cruzan y estabilizan sus propias variedades en lugar de revender lotes de terceros.
Por qué comprar directo al banco sale más barato
Aquí está la parte que de verdad importa a la hora de comprar: cuando compras a un banco que cría su propia genética —como Trikoma Seeds— estás comprando directamente al fabricante, sin intermediarios. Eso, y no la calidad, es lo que explica que nuestras semillas sean algo más económicas que las de otros bancos con varias capas de distribución: el precio no lleva encima los márgenes de una cadena de reventa.
En nuestro caso, la producción de genética propia arrancó en 2005 —esos mismos años en los que nace la nueva generación española—, elaborando primero para otras marcas del sector. Con esa experiencia acumulada, en 2009 dimos el paso de vender bajo marca propia: así nació Trikoma Seeds. Hoy seguimos trabajando con genética propia en Barcelona, en feminizadas, autoflorecientes, fast versions y CBD. Puedes leer más en Sobre Trikoma Seeds.
Te invitamos a probarlas: creemos que vas a encontrar la misma calidad que en otras marcas del sector, a un precio que responde a cómo trabajamos —directo del productor al cultivador—, no a recortar en genética.
Información legal
Las semillas de Trikoma Seeds se venden exclusivamente para coleccionismo y conservación genética. No fomentamos la germinación ni ninguna actividad no autorizada. La normativa sobre compra, tenencia y envío de semillas de cannabis varía mucho de un país a otro: consúltala y respétala antes de hacer un pedido.